sábado, 12 de enero de 2019

Una lección para todos


¡Buenas tardes followers!

En el día de hoy me gustaría contaros una cosa sobre mí, lo cual creo que puede ayudarnos a introducirnos mejor en el concepto de la atención a la diversidad.

Un día, cuando tenía 7 años, mi madre me dijo que me había apuntado a una cosa para tocar un instrumento. Me “vendió la moto” tan bien que acepté entusiasmado. Hice las pruebas en el Conservatorio Elemental de Música “Chelista Ruiz Casaux” y entré en la especialidad de saxofón.


Al cabo de 4 años, hice las pruebas para acceder en el Conservatorio Profesional de Música Manuel de Falla de Cádiz y entré en el primer curso de los seis de grado profesional. Finalmente, finalicé mis estudios de música en la especialidad de Jazz después de 11 años.


Hoy en día tengo 22 años y sigo tocando el saxofón de varias formas (bandas, charangas, actuaciones, etc.). ¿Qué tendrá que ver todo esto con la atención a la diversidad? Pues bien, como os he comentado, me especialicé en el género de música de Jazz. Gracias a ello, ya que escucho a diario música de este género, he conocido a un músico profesional que tiene una característica que le hace especial.

Me estoy refiriendo a Michel Petrucciani. Michel, que en paz descanse, fue un pianista y compositor de Jazz francés. ¿Por qué tiene una característica especial? Vivió aquejado de una gravísima enfermedad ósea llamada osteogénesis imperfecta, por lo que apenas llegaba al metro de altura. Sin embargo, esto no fue obstáculo para que se dedicara desde la infancia de manera casi exclusiva al estudio del piano, lo que le permitió convertirse en uno de los pianistas de jazz de mayor renombre de todos los tiempos.


Creo que Michel es un claro ejemplo de que todos podemos. Desafortunadamente, muchos docentes en la actualidad creen y piensan que aquellos alumnos con necesidades específicas de atención educativa nunca podrán llegar a ser como los alumnos “normales”. De nuevo la vida nos da una lección, esta vez a través de Michel.  

Os dejo un vídeo para que podáis ver que todas las personas tenemos talento, tengamos o no anomalías o enfermedades.


Entrada realizada por: Pablo Muñoz de Hoyos

lunes, 7 de enero de 2019

La educación capaz de cambiar el mundo: luchemos contra la violencia de género


Muchos personajes brillantes a lo largo de la historia han defendido y apoyado la idea de que la educación puede cambiar el mundo o generar uno mejor. Como ejemplo de ello, encontramos a Nelson Mandela y su frase célebre:

“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”.

Además, Paulo Freire añade o clarifica aún más este pensamiento:

“La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo".

No hay lugar a dudas de que la educación es poder. La adquisición de conocimientos y valores tanto en la familia como la escuela es básica para el alcance la libertad, la generación de una mente abierta e incluso, según algunos referentes, para la obtención de la felicidad. En contraposición, la ignorancia supone un enemigo para la evolución en todos sus sentidos.


La educación que reciban nuestros hijos/alumnos será el detonante para que ellos y ellas se conviertan en ciudadanos que contribuyan a transformar el mundo, al igual que sus vidas, en algo mejor. La escuela y los procesos de enseñanza- aprendizaje han ido evolucionando y adaptándose a las necesidades de la sociedad actual, proceso constante que aún deja que desear en ciertos aspectos. Dentro de los problemas de la sociedad actual encontramos la violencia de género, asunto que está generando mucha polémica y malestar en nuestros días y al cual se considera que se debe asignar bastante atención. Fe de ello dan estos titulares recientes:


Transmitir el valor de la igualdad, trabajar la coeducación desde la infancia y tratar específicamente la concienciación contra la violencia de género en adolescentes serán la gran arma contra la lucha de este gran problema social.  

La escuela actúa como agente socializador de género y debemos darle su papel en esta batalla. Siendo el lugar por donde pasan todos los niños y niñas más de 10 años a lo largo de su vida, se convierte en un marco social que permite configurar su identidad a través de la interacción con personas adultas e iguales y un sistema transmisor de normas sociales.

El modelo educativo basado en la coeducación es adecuado  para prevenir la violencia de género ya que sienta sus bases en erradicar actitudes generadoras de la misma y evita la aparición de conflictos. Marina Subirat, catedrática emérita de sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona, ha destacado ideas claves para la coeducación en su trabajo La coeducacion hoy: 10 ideas clave”, que se pueden consultar en el siguiente enlace para más información: http://redes.cepcordoba.org/mod/resource/view.php?id=655

SÍNTESIS DE IDEAS CLAVES PARA LA COEDUCACIÓN
Importancia del cumplimiento del ciclo obligatorio de escolarización
Necesidad de un modelo de educación mixta
Promover el acceso de las niñas en todos los ámbitos
Analizar los elementos de poder y autoridad presentes en los centros educativos
Establecer un plan de trabajo para modificar pautas sexistas
Propiciar la paridad en los cargos de dirección y toma de decisiones
Rescatar la figura de mujeres que tuvieron relevancia en algún ámbito de la cultura o sociedad
Introducir y destacar la importancia social de las tareas tradicionalmente consideradas propias de mujeres
Fomentar la participación de niñas en juegos y deportes típicamente masculinos
Cambiar los valores de la cultura escolar

Otros documentos de consulta y herramientas de interés relacionadas con el tema en cuestión pueden ser: la Guía para profesionales de la educación creada por la Diputación Provincial de Alicante disponible para descargar en el siguiente enlace https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/61450/1/111860975.pdf y el artículo de María José Díaz Aguado, catedrática de psicología evolutiva y de la educación en la Universidad Complutense de Madrid, titulado “Prevenir la violencia de género desde la escuela". Documento que abarca el problema del sexismo y la desigualdad y marca recomendaciones desde la educación.

BIBLIOGRAFÍA Y ENLACES DE CONSULTA:
Díaz-Aguado Jalón, M. J. (2009). Prevenir la violencia de género desde la escuela. Revista de Estudios de Juventud, (86), 31–46. Recuperado desde http://www.injuve.es/sites/default/files/RJ86-04.pdf
Sánchez, M. E., & Jariot, M. (2014). Violència de gènere. Recuperado desde http://www.diputacionalicante.es/
Subirats, M. (2007). La coeducación hoy: 10 ideas base. Boletín “Igualdad de Género y Educación,” (8 de Marzo), 4–5. Recuperado desde http://redes.cepcordoba.org/mod/resource/view.php?id=655

Entrada realizada por: Sonia Ortega Gómez

Por una escuela inclusiva


¿Alguna vez habéis oído hablar de la escuela inclusiva? Tal vez habréis escuchado que una escuela inclusiva es aquella en la que participan niños y niñas con discapacidad en la escuela común o etiquetados “con necesidades educativas especiales”.  No obstante, con este concepto estaríamos haciendo referencia a la integración educativa y no a la inclusión.


¿Mejor ahora?

Cuando hablamos de educación inclusiva, hablamos de algo mucho más amplio que la integración. Partimos de un supuesto diferente, ya que está relacionado con la naturaleza misma de la educación “ordinaria” y de la escuela común. Por lo tanto, la escuela inclusiva implica que todos los niños y niñas de una comunidad concreta aprendan de forma simultánea y de igual forma, independientemente de sus condiciones personales, sociales o culturales, incluidos aquellos que presentan una discapacidad. Por ende, en este modelo de escuela se eliminan los “requisitos de entrada” o los mecanismos de selección o discriminación que tan común son en nuestra sociedad. Así, se hacen realmente efectivos los derechos a la educación, a la igualdad de oportunidades y a la participación.

¿Qué veis?

Pues bien, si queréis escuchar un ejemplo vivo de superación, os hablaré de Rafael Calderón. Rafael es una persona más, a pesar de que resaltemos que tiene síndrome de Down. Para él, eso es solo una etiqueta sin importancia. En el caso de Rafael, como en la mayoría de todas aquellas familias que tienen un hijo con alguna “necesidad educativa especial”, se encontraron frente a frente con la escuela excluyente. Fue en la etapa de ESO cuando empezaron a escuchar a los docentes decir que Rafael ya no podía seguir aprendiendo. Pero no aceptaron esta respuesta, ya que sabían que la raíz del problema estaba en el sistema educativo. Fue entonces cuando la música apareció en su vida. 

¿Qué diferencias veis entre Rafael y Chet Baker? 

Rafael, como uno más, terminó la ESO, el Bachillerato y los diez cursos de los Grados Elemental y Profesional de Música. Por lo tanto, se le entregó la Medalla de Oro al Mérito en la Educación en Andalucía, la Mención a las Artes de la Fundación Universia y el Premio del Día Mundial Síndrome de Down. No obstante, para él, estos premios no son importantes. Lo que realmente es de vital importancia para él, es que ha podido alcanzar una meta. Su experiencia es un argumento vivo que, cuestionando las prácticas escolares, nos invita a rebelarnos y a transformar la escuela para que sea realmente inclusiva.

Para que podáis vivenciar mejor esta experiencia, os dejo el enlace de un documental que se realizó sobre Rafael: "Yo soy uno más. Notas a contratiempo".


Espero que os guste followers y que podáis ver la poca importancia que se le da a la escuela inclusiva hoy en día.

Entrada realizada por: Pablo Muñoz de Hoyos








Una lección para todos

¡Buenas tardes followers! En el día de hoy me gustaría contaros una cosa sobre mí, lo cual creo que puede ayudarnos a introducirnos me...