A continuación en el post de hoy procederemos a explicar si las expectativas que los padres tienen sobre sus hijos afectan a su rendimiento académico. Este fenómeno se conoce como efecto Pigmalión.
El efecto Pigmalión, en psicología y pedagogía, es uno de los sucesos que describe cómo la creencia que tiene una persona puede influir en el rendimiento de otra persona. Esto supone, por tanto, algo importante de conocer y estudiar para los profesionales del ámbito educativo, laboral, social y familiar, un modelo de relaciones interpersonales que figurativamente responde al hecho de que las expectativas que tenemos sobre las personas las cosas y situaciones con las que nos relacionamos tienden a realizarse.
El origen del efecto Pigmalión se retoma a la mitología greco-romana, sin embargo el efecto Pigmalión en educación se confirmó por primera vez en 1964, con el famoso experimento del Dr. Robert Rosenthal, docente de psicología social, investigador de la Universidad de Harvard, el cual reveló el enorme impacto ejercido por los conceptos y las expectativas que tienen los docentes sobre la capacidad y el desempeño de sus alumnos.
Rosenthal, en este experimento dio a diferentes docentes de una escuela un número de alumnos y les dijo que tenían una capacidad superior respecto a otros compañeros, sin embargo, esto era mentira ya que todo el alumnado había sido elegido de forma aleatoria. A la hora de comprobar los resultados académicos, el grupo que supuestamente tenía mayor capacidad intelectual consiguió mejores resultados, ya que existía un trato diferenciado de los profesores respecto a este alumnado. Cuando cometían un error, lo atribuían a que no habían entendido el anunciado, tenían mas explicaciones que el resto del alumnado, en resumen este alumnado con irreal mayor capacidad obtenían unas oportunidades que el resto de los alumnos no obtenían. A continuación, se inserta un vídeo donde se explica este experimento que realizó Rosenthal de manera audiovisual:
Por tanto, tanto nuestro papel como docentes como el papel de los padres en la educación de los alumnos resulta fundamental respecto a este sentido de proporcionar todo el apoyo y la confianza hacia el alumnado ya que si provocamos en ellos expectativas altas de éxito y aprendizaje es mucho más probable que estos alumnos luego consigan mejores resultados académicos. Para ello, debemos tener en cuenta tres aspectos importantes respecto al efecto Pigmalión:
- Creer firmemente en un hecho : "Nuestros alumnos/hijos van a obtener buen rendimiento académico"
- Tener la expectativa de que dicho hecho se va a cumplir: "Confío en que mi alumno/hijo va a sacar buenas notas este trimestre"
- Acompañar con mensajes que animen su consecución: "Tú puedes", "Estoy seguro que te va a salir bien", "Estás preparado para esto y mucho más"...etc.
Y vosotros, ¿qué opináis del efecto Pigmalión followers?
BIBLIOGRAFÍA
Stoichita, V. I. (2006). Simulacros: el efecto Pigmalión: de Ovidio a Hitchcock (Vol. 47). Siruela.
Cabero Almenara, J., Llorente, C., & Román, P. (2007). La tecnología cambió los escenarios: el efecto Pigmalión se hizo realidad.
Álvarez, A., & del Rio, M. (2004). Pigmalión: Informe sobre el impacto de la televisión en la infancia. Fund. Infancia y Aprendizaje.
Buron Orejas, J. (1990). El efecto pigmalión, o la influencia de las expectativas de los profesores en los alumnos. Educadores: Revista de la Federación Española de Religiosos de Enseñanza, 32(154), 271-291.
Lavandero, A. E., & Zafra, E. L. (2011). Pigmalión,¿ sigue vivo?: inteligencia emocional y la percepción del profesorado de alumnos de ESO. Boletín de psicología, (102), 7-22.
Entrada realizada por: Rubén López García

Super super interesante Rubén. Claro que conozco la idea de que las creencias sobre uno mismo y sobre otros pueden influir en nuestras vidas, pero nunca había escuchado acerca del efecto Pigmalión en concreto. El tema del experimento en EE.UU. también ha sido muy fuerte y ha dado su fruto, está claro. Como docente es bueno tener en mente que nuestras creencias y actitudes sobre el alumnado pueden influir para bien y para mal. Cuanto más sepamos al respecto, pues más espero que sea para bien. Muchas gracias por esta entrada.
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